Hablar de una transición más allá de los combustibles fósiles implica mucho más que reducir emisiones o sustituir el petróleo, el gas y el carbón. También significa preguntarnos qué modelo de desarrollo queremos transformar, qué territorios están cargando con los costos de la extracción y qué lugar ocupa la vida frente a los intereses del capital fósil.
Mujeres indígenas, afrodescendientes, campesinas y defensoras territoriales de todo el mundo se reunieron en Santa Marta para exigir algo simple: que dejar los combustibles fósiles no signifique repetir el mismo modelo de despojo, militarismo y desigualdad. LIMPAL Colombia y aliadas internacionales presentan un documento que pone la justicia de género en el centro de la transición energética
La transición energética justa no puede construirse sobre las mismas lógicas que generaron la crisis climática. Desde los territorios, comunidades y organizaciones sociales proponen alternativas para transformar el modelo energético colombiano: fortalecer las economías locales, democratizar la energía, reparar los daños del extractivismo y garantizar una transición con justicia social y ambiental.