Agroecología Campesina:
La agroecología campesina emerge como una apuesta colectiva que va mucho más allá de producir alimentos: es una forma de defender la vida, el territorio y la dignidad frente a un modelo agroindustrial que ha puesto en riesgo la naturaleza y las comunidades rurales. Desde los saberes ancestrales, las prácticas comunitarias y la organización social, se construyen alternativas que fortalecen la soberanía alimentaria, la autonomía y el arraigo territorial.
En este camino, el campesinado se posiciona como sujeto político y portador de conocimientos fundamentales para enfrentar la crisis ecológica y social. Las mujeres, las escuelas agroecológicas y los procesos organizativos son clave para sostener estos sistemas de cuidado, producción y resistencia, abriendo horizontes de justicia y equidad en el campo.
Más que una práctica agrícola, la agroecología es una propuesta de transformación que invita a imaginar y construir territorios más justos, sostenibles y autónomos, donde el cuidado de la tierra y la vida estén en el centro.