Cuerpos cuir y transición ecológica: aportes desde las voces que están transformando el debate energético

lo cuir en la transición

Cuando se entra a las entidades encargadas de la implementación de políticas públicas para la transición energética y socioecológica se siente un sin sabor entre las paredes, por los pasillos y en las oficinas. Se ven más caras de hombres en los espacios de decisión, y algunas mujeres que cumplen estándares de ingenieras, algunas abogadas, economistas. Hace poco, a sorpresa de tod*s, por primera vez llegó una filosofa. Gran parte de las críticas, con su llegada, giraron en torno a los saberes y experiencia de una filosofa a cargo del Ministerio de Minas y Energía.

Y esa extrañeza se siente mucho más cuando eres una persona con una experiencia de sexo o género diferente. El Estado colombiano ha creado políticas y espacios para avalar y continuar un proyecto basado en la heterosexualidad, patriarcado, y extractivismo en todos los ámbitos que lo componen. Por eso resulta tan difícil hablar de cómo incluir un enfoque “cuir”1 dentro de las políticas de transición energética y socioecológica, y es que más allá de la inclusión de personas que se reconocen como Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans, Intersexuales, Queer u otro (LGBTIQ+) la apuesta debe girar en abarcar formas para que se diseñen, implementen y se haga seguimiento a políticas que no se basen en el extractivismo, patriarcado y heterosexualidad. 

Así, este texto tiene como objetivo analizar y describir las posibles líneas para construir una transición energética y socioecológica con enfoque “cuir”. Para la escritura de este texto se tuvo un conversatorio liderado por la Fundación Heinrich Böll oficina Bogotá, Colombia que reunió aproximadamente 25 personas que pertenecen al sector público, sociedad civil, organizaciones sociales, trabajadores en el congreso, concejales, y líderes en Bogotá, que tienen experiencia de género – sexo diverso y que trabajan temas de justica climática, territorial, ambiental. Además, se realizó una reflexión de la mano con la literatura que proviene de los movimientos cuir latinoamericanos, transfeminismos, y la ecología cuir. El texto está dividido en tres (3) partes, primero se menciona la importancia de un enfoque cuir en las políticas de transiciones energéticas y socioecológicas. Después, se da una serie de reflexiones donde se busca pensar aportes desde la experiencia de cuerpos LGBTIQ+ a los debates sobre transición energética y socioecológica. Finalmente se dan una serie de conclusiones para aperturar futuros debates y esfuerzos colectivos. 

¿Por qué pensar un sistema cuir y no extractivista para avanzar en una transición energética y socioecológica? 

No son muchos los espacios donde las personas cuir puedan hablar del clima, del territorio, del acceso a energía o del derecho a un ambiente limpio. Suelen quedarse en discursos, o políticas de inclusión. Es posible que la política LGBTIQ+ de las empresas de fósiles o de las entidades se queden en datos de participación e inclusión, lo mismo pasa con las mujeres. Ahora vemos grandes empresas extractivas de minería de carbón con una mujer en la presidencia. Sin embargo, se debe buscar apuestas más allá de la inclusión y participación, no porque no sea importante. Sino porque la vida de las mujeres, de las personas cuir, y los territorios donde habitamos no van a dejar de ser violentadas con que una persona acceda a lugares de poder o por promover la participación. 

Cuando llegan los proyectos extractivos de minería, energía, hidrocarburos o agroindustriales las vidas de las personas cuir y de las mujeres suele ser la más violentada. Los proyectos extractivos no tienen impacto únicamente en las relaciones ecológicas o territoriales, también tienen impactos diferenciales hacia los cuerpos que habitan estos territorios. No se tienen informes específicos sobre los índices de violencia hacia la población LGBTIQ+[2] en contextos extractivos, sin embargo, hay múltiples estudios donde se realiza la descripción sobre el aumento de las violencias de género hacia las mujeres en contextos extractivos. 

Por ejemplo, en una investigación realizada por León Gonzáles (2022) enfocada en los impactos diferenciales hacia las mujeres a los proyectos energéticos, en este caso Asoquimbo en el sur de Colombia, se afirma que la llega de los proyectos extractivos se da una masculinización de los territorios por medio de la reconfiguración de los espacios y de las lógicas comunitarias y locales donde se requiere afirmar una masculinización (heteronormatividad) hegemónica. La investigación muestra que parte alguno de los impactos diferenciales a las mujeres dadas la reconfiguración local son: militarización de los territorios, despojo y desplazamiento, perdida de acceso al agua y trabajos rurales, explotación sexual, y aumento de violencia de género e intrafamiliar. Así, son los cuerpos feminizados – que no caben dentro de la idea patriarcal masculinizada – los que suelen ser expuestos a mayor violencia en contexto de proyectos extractivos. 

Desde las apuestas teóricas para comprender la justicia en la transición hay dos grandes planteamientos. Primero una apuesta de justicia liderada por los sindicatos donde se apuesta al trabajo decente, restauración territorial, reconversión laboral y productiva y redistribución de beneficios de las rentas fósiles o agroindustriales (OIT, 2016). Segundo, una apuesta basada en la transición ecosocial donde se vinculan reflexiones sobre la justicia global, las transiciones populares basadas en el cuidado, el ecofeminismo, el decrecimiento, donde se han propuestos unos pilares de la transición justa basada en la desmercantilización, la democratización, la desfosilización, la desconcentración, la descentralización y la despatriarcalización del sistema energético (Lang et al., 2024). Sin embargo, desde las diversas teorías que provienen desde el movimiento cuir y LGBTIQ+ se ha propuesto una mirada no antropocéntrica, no binaria y crítica de los sistemas de relacionamiento y organización actual. De allí, surge la oportunidad de promover analizar nuevas formas para pensar/accionar transiciones justas energéticas y socioecológicas con futuros diversos.  

En el siguiente apartado se describe algunas reflexiones que surgieron dentro de diversos diálogos y lecturas acerca la teoría cuir desde un enfoque de transición energética y socioecológica. 

Dos lugares de encuentro entre la transición y la experiencia de vida de sexo – género diverso

No es sencillo pensar en cómo la teoría cuir, los transfeminismos o la experiencial LGBTIQ+ puede ser parte de los políticas o teorías de la transición energética y socioecológica, y más desde una mirada latinoamericana. Sin embargo, en este apartado me quiero referir a dos cuestionamientos que surgen desde la experiencia de la luchas y resistencias de personas, comunidades y organizaciones que se posicionan desde la experiencia cuir.  

Formas de organización – cuidado y solidaridad  

La transición energética y socioecológica ha sido una apuesta por diversos actores, y en las últimas décadas liderada (a favor o en contra) por los Estado – Nación. Esta forma de organización ha sido la misma que ha puesto los territorios a favor de los proyectos fósiles, además, que no ha garantizado los derechos a las personas sexo – diversa. Así, pensar una transición energética o socioecológica que involucre una perspectiva cuir desde el Estado resulta ser inocuo por su carácter individualizante, totalizante, excluyente y extractivo. 

Por ello, el movimiento cuir nos ha enseñado la posibilidad de construir diversas formas de organización, pues son l*s cuerpos cuir son los que suelen ser expulsados de las esferas públicas y privadas al no corresponder a la visión heteronormada del mundo. Así, una de las primeras estrategias para pensar lo que le puede aportar el movimiento cuir a las apuestas de “transición” es quizás la posibilidad de crear una organización basada en lazos de solidaridad, colectividad y autogestión que surgen al vivir en la exclusión. En Colombia existen múltiples ejemplos de personas LGBTIQ+ que viven en contextos de extractivos y desde lógicas organizativas de solidaridad y cuidado empiezan a construir alternativas a los modelos de exclusión y violencia que se viven en los territorios.

En Tierra Alta, Córdoba un grupo de indígenas Emberas gays dentro de un contexto de extractivismo y violencia a raíz del proyecto hidroeléctrico de Urra, y por la estigmatización de la comunidad Emberá por su identidad sexual deciden juntarse como estrategia de cuidado. Así, por medio del arte, la organización política, la solidaridad y el cuidado colectivo generan estrategias para vivir en el marco de un contexto de violencia extractiva y estigmatización comunitaria por su identidad sexual (Galvan, 2025).

En el departamento del Putumayo las diversidades de sexo - género se preguntan si la transición energética es acabar con las montañas y ecosistemas del Amazonas y con las identidades que viven allí. Pues el hallazgo de cobre en el territorio pone en riesgo el territorio para avanzar en un proyecto de extracción de cobre liderado por libero-cobre una empresa transnacional. Así la pregunta abarca en las estrategias de resistencia y las formas de pensar la vida dentro de un territorio diverso. En esta zona del país se alzan las banderas diciendo sin agua no hay arcoíris. Es el mismo territorio y su diversidad el que está en la capacidad y posibilidad de sostener la diversidad humana y no – humana. En este departamento la supervivencia de las identidades diversas va de la mano con el cuidado y la no expansión de los proyectos mineros. 

Las formas de organización que surgen desde el movimiento de diversidad de sexo – género se entrelazan más allá de la familia heteronormativa o las formas de organización estatal, donde se busca no jerarquizan las vidas y los territorios. Entre estas, se contempla otras formas de construir relaciones y de organización en el marco de las relaciones ecológicas que cotidianamente se viven. Una de las apuestas principales es la construcción de comunidad donde la norma no sea las formas de organización heteronormativo, ni la jerarquización de las vidas entre las relaciones ecológicas. Así pues, el movimiento cuir pone entre dicho otras formas de organización que se anteponen a los binarismos de familia – Estado, humanos - no humanos. Estos dilemas y apreturas son prioritarias para pensar resistencias al modelo extractivo y transiciones que incluyan l*s cuerpos cuirs. 

Formas de pedagogía hacia la construcción de un mundo más diverso desde la experiencia y trabajo de personas sexo – diverso

La pregunta por la transición incluye la pregunta sobre qué futuro queremos, qué territorio queremos habitar ¿aquel que vive con ceniza de carbón? ¿aquel que excluye y tala otras formas de vida? Desde la cotidianidad cuir se han construido diversas formas de pedagogía para abrir las preguntas y las respuestas sobre las formas de vida en los territorios. A continuación, se mencionan una serie de reflexiones de personas LGBTIQ+ que vienen construyendo diversas pedagogías para que la pregunta sobre el habitar los territorios que se encuentran en transición.

  1. La experiencia corporal o cotidiana como forma de pedagogía. En la organización Trophica Lab se preguntan sobre la experiencia de habitar la ciudad para las mujeres, para las diferentes especies de acuerdo con los cambios que se producen en la ciudad, o las personas con experiencia de género sexo – diversa. Se realizan talleres para indagar sobre el tipo – futuro – de ciudad que se quiere habitar. Este colectivo busca reconocer las múltiples formas de habitar en contextos de transición en los modelos de ciudad. Así, se preguntan no solo por las vidas humanas, sino también reconocer las vidas no humanas abriendo un futuro con todo tipo de vida que habita la ciudad. Por ejemplo, este colectivo estuvo recorriendo los barrios de Bogotá realizando talleres sobre los cambios que se están dando con la construcción del metro, entre las preguntas está ¿cómo cambia el habitar de las mujeres y las personas sexo – diverso? ¿Cuáles son los efectos de la vida de las especies en el marco de los proyectos de renovación urbana?
  2. Un futuro basado en la co – evolución. Desde las comunidades myska de Tunsaque en el municipio de la Calera un grupo de jóvenes que se autoidentifican como sexo – género diverso ponen en manifiesto pedagogías de co – evolución donde no se piense desde las jerarquías de la evolución, con raíces coloniales, sino que se logre abarcar propuestas que busquen el equilibrio con los diversos seres y ecosistemas que se encuentran. Esta apuesta como ellos menciona abarca pensarse más allá del antropocentrismo, más allá de lo humano.
  3. Recordarse siempre desde lo sensible del cuerpo. A veces la pregunta sobre la identidad sexual al llenar un formulario de inscripción pasa por decir – soy normal – poniendo en una caja de rareza a las personas sexo – género diverso. Así, desde personas que trabajan en organizaciones ambientales nos recuerdan constantemente la necesidad de recordar y preguntar, es decir, no dar por hecho la identidad sexual de nadie. Y desde ese espacio de pregunta volverlo un espacio de pedagogía experiencial  (Herrera, 2024).
  4. La pedagogía del choque. Los movimientos climáticos, así como los movimientos cuirs han aprendido que, enviando cartas, asistiendo al congreso, esperando respuesta de los ministerios o de las entidades de poder no se logra avanzar en la garantía de derechos o en la acción climática. El mundo está en un punto de no retorno por la crisis climática y ha sido por medio de acciones directas que se ha visibilizado esta situación. También, ha sido por medio de acciones en las calles que el mundo cuir ha logrado la garantía de ciertos derechos. Por ello, la pedagogía de choque o la acción directa resulta una forma de avanzar en una sociedad más justa y visibilizar las luchas y apuestas territoriales, cuirs y climáticas.

 Las estrategias de pedagogía mencionadas abren puertas para pensar mundos en transición y futuros posibles donde se incluya una perspectiva cuir. Esta perspectiva se aleja de los esencialismos identitarios y busca incluir la experiencia corporal de habitar los territorios, el reconocimiento de las múltiples relaciones que se establecen en los ecosistemas, la pregunta cotidiana por desnaturalizar el cuerpo heteronormativo, y acciones directas o pedagogías de choque para visualizar lo que parece oculto. 

Reflexiones finales: transformación energética y socioecológica 

 La disputa central que trae el mundo cuir es sobre lo que se considera natural, lo que se considera deseado y normal – lo que se sale de las lógicas binarias y organizativas del pensamiento -. Estas disputas sobrepasan cualquier tipo de transición y se enfocan en más una transformación completa de las formas de habitar y comprender la energía, la naturaleza, y la sociedad. Así, las apuestas desde el mundo cuir no se disponen en un hito o idea de transición, sino en la necesidad de una transformación que logre disputar las lógicas binarias, modernas, y consumistas como se rige el mundo actualmente. Esta percepción ha sido reflexionada desde múltiples organizaciones y académicos latinoamericanos que hablan de lograr avanzar en transformaciones más allá del paradigma moderno civilizatorio (Lander, 2020; Zamora Rojas et al., 2025).

En este texto se quiso relatar dos disputas o dimensiones particulares. Primero, la necesidad de abarcar/reconocer/fortalecer otras formas diversas de organización que surgen a raíz de los contextos de exclusión y violencia experimentados por las poblaciones LGBTIQ+ en contextos extractivos. Segundo, formas de abordar pedagogías que surgen desde la experiencia de vida cuir y son posibilidades para una apertura de futuros diversos. Sin embargo, hay otras variables que pueden ser abordadas por ejemplo en relación con el consumo y el deseo desde una visión heteronormativa, las lógicas desarrollistas que impiden ver otras formas de entender el futuro, la relación entre la violencia del proyecto paramilitar hacia l*s cuerpos diveros y el extractivismo que en Colombia, y la crítica desde el mundo cuir de la visión hegemónica que trata de imponer las políticas de transición energética y socioecológica, entre otras. 

 Así, es una agenda abierta que debe continuar nutriéndose de manera crítica y amplia dentro de las organizaciones comunitarias, sociales, en la academia y en las imaginación y posibilidad dentro de las políticas públicas para lograr abarcar medidas y acciones que vayan más allá de cuotas de participación. 


[1] El uso del término cuir en Latinoamérica, en lugar del anglicismo original queer, responde a una necesidad de descolonizar el lenguaje y la identidad. Al adaptar la fonética al español, se busca reapropiarse de una palabra que nació en el Norte Global para darle un sentido propio, arraigado en las realidades, las luchas y las resistencias del Sur Global. No es solo un cambio de ortografía, sino un gesto político que reconoce que las vivencias de la diversidad sexual en nuestra región están atravesadas por la raza, la clase y la historia local, marcando una distancia crítica con el activismo de habla inglesa.

[2] Uno de los grandes problemas al hablar de caracterización de violencias había la población sexo diversa se traduce a que ni siquiera hay datos de censos de esta población. Es decir, ni siquiera ha garantías del derecho de la identidad o autorreconocimiento

Referencias:

Baptiste-Ballera, B. (2025). Transecología. Una guia patafísica para habitar las transformaciones del mundo. Ariel.

Botello, S., Hernandez, J., Martinez - Restrepo, S., Donguey, C., & Tafur, L. (2021). Estudio sectorial de equidad de género para el sector Minero—Energético. Banco Interamericano de Desarrollo (BID). https://publications.iadb.org/es/publications/spanish/viewer/Estudio-sectorial-de-equidad-de-genero-para-el-sector-Minero---Energetico.pdf

Dengler, C., & Lang, M. (2022). Commoning Care: Feminist Degrowth Visions for a Socio-Ecological Transformation. Feminist Economics, 28(1), 1-28. https://doi.org/10.1080/13545701.2021.1942511

González, D. A. L. (2022). IMPACTOS DE PROYECTOS EXTRACTIVOS EN LA VIDA DE LAS MUJERES RURALES EN COLOMBIA: HACIA EL RECONOCIMIENTO DE SU CARÁCTER DE VIOLENCIA BASADA EN GÉNERO (Tesis de Grado).

Herrera, V. (2024). Cuerpo y territorio: La diversidad en defensa del medio ambiente. https://bacanika.com/cuerpo-y-territorio-la-diversidad-en-defensa-del-medio-ambiente

IRENA, I. R. E. A. (2025). Renewable energy: A Gender perspective; Second edition, International Renewable Energy Agency, Abu Dhabi.

MME, M. de M. y E. (2023a). Estrategia de Transversalización de género para el sector minero – energético [Estrategía de implementación de política pública].

MME, M. de M. y E. (2023b). Protocolo para la prevención, atención y medidas de protección de todas las formas de violencia contra las mujeres y basadas en género y/o discriminación por razón de raza, etnia, religión, nacionalidad, ideología política o filosófica, sexo u orientación.

Zamora Rojas, A., Alfonso Ariza, A. M., & Aliaga, C. (2025). Las ganas de cambiarlo todo: Transiciones socioecológicas desde perspectivas feministas. Censat Agua Viva.